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Lifeline

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Estos son testimonios que aparecieron por vez primera en la revista mensual de Comedores Compulsivos Anónimos (Lifeline) y que no representan a OA como un todo.

EL DESEO DE ESTAR DELGADO: UN DIQUE AGUJEREADO

La Tercera Tradición dice “que el único requisito para ser miembro de OA es el deseo de dejar de comer compulsivamente” Cuando llegué a OA hace 4años y medio, con 125 kilos, pensé que esto significaba que yo tenía que estar delgada. Me ha costado cuatro años manteniendo una pérdida de peso de 70kg, para descubrir que hay una gran diferencia entre estar delgado y querer abstenerse de comer compulsivamente.

El sueño de un alcohólico es aprender a ser un bebedor social. El sueño del comedor compulsivo es aprender a “comer socialmente”, es decir, ser indulgente consigo mismo, cuando socialmente se permite comer en exceso, representado por aperitivos y comer por diferentes razones como asistir a fiestas, picnics, y a otros variados compromisos sociales. El alcohólico reza “Señor déjame beber y no emborracharme”; el comedor compulsivo dice, “Señor déjame comer y no engordar” Lo que el comedor compulsivo quiere decir realmente,sin embargo, es “Señor, déjame comer como los otros comen, ‘además del modo en que quiero comer yo’, y no engordar”.

Aquéllos de nosotros que hemos sido lo suficientemente afortunados para llegar al programa de OA descubrimos que no es suficiente querer ser un bebedor social o un comedor social, sino que ese deseo cabezota de ser bebedores y comedores “normales” son la raíz y la rama de todas nuestra propia autodestrucción. Si yo, como comedor compulsivo, quiero estar “sobrio”, significa que debo renunciar al sueño del Buffet: todo lo que pueda comer sin un coste extra. Tengo que estar deseando sin ningún tipo de reserva ser liberado de mi compulsión. Querer perder peso indica simplemente y nada más que un deseo de someterme a otra dieta, o para decirlo de otra forma, de tener un atracón “vacío”.

Querer estar delgado es como tratar de taponar un dique que tiene miles de agujeros, la riada en algún momento me pasará por encima. Solo quiero abstenerme verdaderamente de la locura de la compulsión por la comida cuando soy capaz de hacer el Paso Uno. Las condiciones para tener una abstinencia verdadera o estar a dieta, o en atracones vacíos, están separadas por todo un universo. De un alcohólico que no bebe pero continúa siendo indulgente con sus antiguos patrones de conducta se dice que está en una “borrachera seca” . De igual forma, muchos de nosotros, OAs vamos por la ahí diciendo que hemos estado abstinentes durante tantos días, meses o años cuando realmente queremos decir que estamos a dieta o en atracones vacíos.

Querer la abstinencia de la compulsión por la comida nones verdaderamente lo mismo que querer estar delgado. Solo cuando uno deja de preocuparse por el síntoma, el exceso de peso, y ataca la enfermedad en sí misma, la compulsión por la comida, es cuando la cordura empieza a volver, las promesas empiezan a convertirse en realidad y la abstinencia es una alegría en vez de una lucha. La pregunta, entonces, no es si quiero estar delgada sino que si acepto de una vez que soy una víctima de la enfermedad de la compulsión por la comida, y verdaderamente estoy deseando liberarme de ella. Es está primera confrontación de mis motivos lo que primero, y en mi opinión algo muy importante, exige una honestidad rigurosa; y es esto y ningún otro deseo el que me lleva a mí, alegre y libremente, a empezar a practicar los doce pasos de recuperación.

Noviembre/Diciembre 1977

CONDICIONES PARA FLORECER

Es tan fácil estar confundida. Yo tengo una enfermedad triple. Necesito ir a por todas. No puedo recuperarme en un tercio de ella e ignorar el resto.

Es física, emocional y espiritual. Ninguna de las partes es más o menos importante que las otras. Ninguna me sirve demasiado si no tengo las tres partes unidas, aseguradas. Debo hacer el tratamiento completo. Es tan sencillo. Y sin embargo es difícil. El compromiso, hacerlo a medias, es más difícil. De hecho, es imposible.

Puede ser difícil para una semilla convertirse en una flor. La semilla parece que se destruye a sí misma cuando se abre. Sin embargo, sería imposible florecer mientras continúe siendo una semilla.

Cuando llegué a la asociación, era como una semilla plantada: podía seguir intacta y destrozada, o abrirme y florecer. Nada más lo hará. Eso es todo lo que hay

DESPERTAR ESPIRITUAL

A menudo he escuchado cómo algunas personas trabajan los pasos con esfuerzo con esfuerzo y dificultad y cómo desearían tener una experiencia espiritual súbita e intensa en lugar del proceso lento y de tipo educacional que realmente tienen los miembros de OA, como si el que todo fuese rápido y sin problemas, pudiese darnos la felicidad, alegría y libertad para siempre.

Hace varios años yo pasé por esa experiencia cuando estuve encerrado en un centro terapéutico y me obligaban a hacer los pasos Cuarto y Quinto para poder salir en libertad. El sacerdote que me estaba escuchando me preguntó si deseaba orar con él.

Contesté que sí a pesar de pensar que eso era bastante ridículo y esperando que nadie entrara en la habitación y nos vieran orar. En el momento en que se arrodilló y tomó mi mano, Dios entró en la habitación. No intentaré explicar lo que sentí al estar allí, rodeado de la presencia de Dios, porque sería imposible. A medida que el sacerdote rezaba, yo podía escuchar las palabras claramente pero no las podía registrar de forma consciente. Luego los pensamientos comenzaron a invadir mi mente. No eran mis pensamientos, yo no tenía control sobre ellos. Me fueron dichas tres cosas: “toda tu vida has estado preguntándote qué o quién es Dios y si realmente Dios existe. Yo sí existo y soy el Amor.

Cualquier manifestación de amor de que puedas ser testigo durante el resto de tu vida, ya sea de madre o de hijo o entre amigos, ése soy yo y te amo” “has estando pidiendo perdón por esto o aquello. Te digo que yo te perdono aún antes de que hagas las cosas por las que necesitas ser perdonado. Todo lo que necesitas es perdonarte a ti mismo de la misma forma que yo te he perdonado. El único regalo que te di es la vida, el poder de amar y ser amado y el amarte a ti mismo y tú no lo has hecho. Te amo y te perdono incondicionalmente. Ámate y perdónate a ti mismo” “durante el resto de tu vida, habrá momentos en los que dudes de haber tenido esta experiencia. Dirás que fue un lavado de cerebro que fue un truco psicótico de tu mente. Pero siempre estarás seguro de una cosa: sabrás que durante cinco minutos en tu vida estuviste completamente, cien por cien seguro de que estabas siendo testigo de algo verdadero y real. Estarás más seguro de haber tenido esa experiencia que de que las personas a quienes se las cuentas están realmente delante de ti”

Después la presencia de Dios desapareció y escuché al sacerdote decir “amén”. Lloré sin control durante media hora o más. Nunca antes me había sentido tan humilde, amado o valorado como en ese momento.

Me pregunto: ¿ fue este mi despertar espiritual? No, apenas. Treinta días después estaba nuevamente sumergido en mi adicción y me sentía peor que nunca. Había pasado años diciendo que esta experiencia no había significado nada en mi vida como se evidenciaba porque mi vida había sido una tortura desde entonces. Sin embargo, había una cosa que ya no podía hacer y era repetir lo que siempre antes había dicho: “Dios no me ama” o “No hay un Dios” .

Ahora sé que esta experiencia alteró dramáticamente mi vida y me condujo hasta donde estoy ahora. He luchado para recuperarme en tiempos buenos y malos, con momentos efímeros de revelación donde sentí aquella presencia nuevamente pero esta vez muy dentro de mí. Hoy estoy en un momento de pleno despertar espiritual.

He comenzado a trabajar los pasos intensamente. He comenzado a seguir las sugerencias de otros miembros.

Estoy comenzando a darme cuenta de que Dios me tocó en el hombro ese día y me dijo todo lo que necesitaba saber en la vida. Ahora sé que aprender a aplicar la sabiduría que Dios me reveló necesito unirme a mis compañeros. He sido un solitario toda mi vida. Me sentía superior o inferior a los demás, pero nunca en igualdad de condiciones.

Ahora que la presencia que sentí fuera de mí ese día, ésta dentro de mí y dentro de ti también. Únicamente juntos podremos desbloquear la llave del dolor de nuestra enfermedad y permitirle a esa presencia que se manifieste en nuestras vidas. Ahora que he aprendido a superar la depresión, la soledad y el dolor, estoy listo para acercarme a ti y pedirte ayuda. Lo necesito desesperadamente.

¿Despertar espiritual? El mío comenzó cuando nací,cuando en mi niñez, me aislé del horrible mundo debido a que era diferente a todos los demás. Desperté aquel día en la escuela secundaria cuando descubrí que había un Dios, un Dios que me odiaba, que me apartó del camino de la gloria hacia una vida de adicciones. También cuando me casé, cuando me divorcié, cuando me gradué y cuando me internaron en una institución mental. Desde el momento en que soy consciente de que Dios me ama incondicionalmente, sé que todo lo que sucede en mi vida, ocurrió justo tal como debía ocurrir con el mero propósito de guiarme a donde hoy me encuentro.

Un poder que me ama con el amor que sentí en aquellos cinco minutos, nunca permitiría que yo tenga que enfrentarme a nada que no pueda manejar. Nunca permitiría que algo así sucediera, a menos que ese algo me ayude a despertar. Y se que mi Poder Superior espera, paciente y amorosamente, que yo decida dar el tercer paso, permitiéndole darme todo el amor que siempre soñé.

Gracias a mis nuevos amigos de OA; gracias por tenderme una mano a pesar de mi rechazo; gracias por amarme aún cuando sentía no merecerlo y no deseaba ese amor;gracias por estar ahí siempre que decidí aparecer;gracias por atravesar los gruesos muros que años de odio y soledad han construido en mi interior. Rezo para que cada vez que vea a un miembro de OA al que sea imposible llegar, que nunca sonría, que impida con su mirada que nadie se le acerque, pido poder identificarme y verme a mí mismo;pido poder ver a aquella persona solitaria y asustada con esos mismos gruesos muros, pido poder extender mi mano ofreciéndole mi amor tal como yo lo he recibido y decir: “sigue viniendo”.

Yo creo que si estamos vivos, tenemos la posibilidad de un despertar espiritual. Ayudémonos mutuamente a entender que los buenos y los aparentemente malos tiempos, son igualmente importantes para nosotros, ya que nos ayudan a despertar a nuestro verdadero yo espiritual. Cuando el Libro Grande dice al final de “Una visión para ti” “Que Dios te bendiga y te mantenga hasta entonces”, recuerda: entonces es ahora.

Colorado – USA